Las estafas en Internet se han convertido en una de las principales preocupaciones de los usuarios digitales. A medida que la tecnología avanza, también lo hacen las tácticas de los ciberdelincuentes.
El famoso «Phishing»
El phishing es probablemente la estafa online más común. Consiste en correos electrónicos o mensajes falsos que aparentan ser de bancos, redes sociales o servicios reconocidos. El objetivo es que la víctima haga clic en un enlace y entregue sus datos personales o bancarios. Una variante son los «smishing» (por SMS) y «vishing» (por llamadas telefónicas).
Estafas románticas en redes sociales
Las estafas románticas, muy populares en plataformas como Facebook, Tinder o Instagram, consisten en que el estafador crea un perfil falso, entabla una relación de confianza y, finalmente, pide dinero por supuestas emergencias. Según el FBI, este tipo de fraude genera millones de dólares en pérdidas cada año.
El fraude de las inversiones falsas
Las falsas promesas de ganancias rápidas a través de inversiones en criptomonedas, oro o acciones han estafado a miles de personas. Una de las más sonadas fue la relacionada con OneCoin, un esquema piramidal disfrazado de criptomoneda que defraudó a millones de inversores en todo el mundo.
Estafas de soporte técnico
Una ventana emergente aparece en tu ordenador diciendo que está infectado y que debes llamar a un número. Al hacerlo, supuestos «técnicos» piden acceso remoto y terminan instalando software malicioso o cobrando grandes sumas por reparaciones inexistentes. Esta estafa online ha sido especialmente común en países de habla inglesa.
Estafas de loterías y premios falsos
El clásico correo que anuncia: «¡Has ganado la lotería!». Para cobrar el premio, la víctima debe pagar una supuesta tasa de gestión. Estos fraudes han evolucionado con mensajes en WhatsApp y redes sociales, pero el principio es el mismo: la ilusión de un premio inexistente.
Ransomware: secuestro digital
El ransomware es uno de los ataques más peligrosos. Consiste en un virus informático que cifra los archivos de un usuario o empresa y exige un rescate en criptomonedas para liberarlos. Casos como el de WannaCry en 2017 afectaron a miles de sistemas en todo el mundo, incluidos hospitales y empresas multinacionales.
Estafas de compras online
Las tiendas falsas en Internet ofrecen productos de marca a precios irresistibles. Una vez realizada la compra, el producto nunca llega o resulta ser una imitación de mala calidad. Plataformas poco confiables o páginas recién creadas suelen ser la fachada de estas estafas.
Estafas de alquileres y viviendas
Los estafadores publican apartamentos en alquiler o casas vacacionales a precios muy bajos. Solicitan un adelanto para «asegurar la reserva» y, una vez pagado, desaparecen. Es una estafa online recurrente en portales de anuncios clasificados.
El fraude del «Nigerian Prince»
Conocida también como estafa 419, este fraude consiste en un correo electrónico donde alguien (generalmente un supuesto príncipe nigeriano) pide ayuda para transferir una gran fortuna. A cambio, promete una recompensa. Para «liberar» el dinero, la víctima debe pagar comisiones que nunca recuperará.
Estafas con aplicaciones móviles falsas
En tiendas de aplicaciones han circulado apps falsas que imitan a las originales de bancos, billeteras digitales o juegos populares. Una vez instaladas, roban contraseñas, datos bancarios o incluso bloquean el dispositivo hasta que se pague un rescate.
Cómo protegerte de las estafas en Internet
- Verifica siempre la fuente de correos electrónicos y mensajes.
- No compartas datos personales en enlaces sospechosos.
- Utiliza contraseñas seguras y activa la autenticación de dos factores.
- Investiga antes de realizar compras o inversiones en línea.
- Mantén actualizado tu software y utiliza un antivirus confiable.
Las estafas online evolucionan constantemente, pero con información y prevención es posible reducir el riesgo. Desde el phishing hasta el ransomware, estas estafas en Internet han dejado una huella significativa en la historia digital. La mejor defensa siempre será la educación digital y la cautela en cada interacción en línea.





