
El Canon es una cantidad de dinero, parecido a un impuesto, que se aplica a todos los equipos y soportes electrónicos y que se justifica legalmente como una compensación a por la realización de copias privadas de los contenidos que adquirimos legalmente, pero solo cuando se realicen...
Sin embargo, actualmente, el consumidor lo paga siempre, incluso cuando copia contenidos de su propiedad no sujetos a copyright.
Existen sentencias que han obligado a devolver el precio pagado por el canon, cuando el consumidor que ha comprado el producto o soporte de grabación lo ha utilizado para grabar contenidos de su propiedad (sin copyright) como, por ejemplo, sus fotos de vacaciones.
En estos momentos por un DVD se paga 1,6 Euros de canon (esto supone más del 60% de su coste), aunque no lo usemos para grabar contenidos con copyright.
Un IPod de 30GB pagaría lo siguiente en: UK: 0 €, Alemania: 2,56 €, Italia: 9,87 €, Suecia: 13,5 €, Finlandia: 15 €, Austria: 18€, España: 90,6 € (Fuente CLRA)
En el caso del IPOD ya hemos pagado antes un precio por poder grabar la música que descargamos de Internet, por lo que pagamos dos veces por lo mismo.
La recaudación de ese canon que pagamos “siempre” acaba repartiéndose entre los autores afiliados a la SGAE, los artistas y las compañías discográficas o videográficas, aunque no hayan tenido ninguna participación en el contenido que hemos reproducido o copiado

El Canon Digital empobrece al 97% de los autores y creadores ya que el sobrecoste que deben de pagar en los equipos y soportes que utilizan para realizar su actividad creativa es mayor que el canon que les abonan las entidades de gestión que se ocupan de su recaudación. ¿Porque el gobierno mantiene una medida cuyo resultado es contrario al fin para el que fue creada?
Imprimir













